Los sesgos cognitivos

En muchas ocasiones cuando gestionas equipos te encuentras con ciertas barreras o dificultades que tienen más que ver con el cómo funciona tu cerebro a la hora de entender la realidad y tomar decisiones que a tus conocimientos sobre técnicas o métodos de gestión.

Hoy revisamos una de esas distorsiones con las que juega nuestra mente que a veces entorpece la efectividad como líder.

¡Hoy hablamos sobre sesgos cognitivos!


Lo que te encontrarás en este artículo:


#1. ¿Qué son los sesgos cognitivos?

Los sesgos cognitivos son distorsiones psicológicas que realizamos de la realidad a la hora de hacer juicios que no llevan a conclusiones inexactas o no fundadas.

Hay un experimento realizado por Wolfgang Köhler (psicólogo de la Escuela Gestalt) que refleja la consecuencia de estos sesgos.

Este experimento, conocido como baluba/takete,  mostraba que un porcentaje muy alto de personas (del 95% al 98% de los sujetos en experimentos posteriores, en 1921) identificaban figuras puntiagudas con la palabra «takete» y formas redondas con la palabra «baluba».

Efecto takete-baluba
¿Qué figura es «takete» y cuál es «baluba»?

De alguna manera nuestro cerebro hace una relación, no necesariamente justificada, en la que la palabra «baluba» se acerca más a la figura redondeada y que la palabra «takete» adquiera más sentido relacionada a la figura con picos. Y esto lo demuestra estadísticamente experimentos posteriores a los de Köhler.

¿Porqué? Este es un ejemplo de esos sesgos cognitivos o trampas del cerebro a la hora de analizar el entorno.

#2. ¿Porqué se producen los sesgos cognitivos?

La psicología cognitiva es la ciencia encargada de estudiar los sesgos cognitivos.

De alguna manera se pueden resumir las causas de estos sesgos en 3:

Atajos: Nuestro cerebro es lo que algunos llamarían un órgano «vago» o un economizador de energía, lo que ocasiona que muchas veces busque entender el mundo o tomar decisiones sin un profundo análisis (eso nos ahorra energía). Si en un proceso de toma de decisión nuestro cerebro identifica patrones o experiencias anteriores que puedan ayudarnos a «saltarnos» pasos, lo hará encantado, cumplirá con unos de sus objetivos que es reducir el gasto de energía.

Motivaciones: Las emociones y la moral también juegan un papel muy relevante como causa de los sesgos. Así como nos cuesta menos escuchar opiniones alineadas con nuestra manera de pensar nuestro cerebro también filtra y subraya todo aquello que lo refuerce. Es la causa que hace que a veces en la misma conversación dos personas se queden con un resumen diferente sobre lo hablado. Si hay suficiente divergencia en las emociones y la moral y la conversación tiene un alto componente de ellos se puede provocar la percepción sesgada por ambas partes.

Influencia social: Otra causa que motiva los sesgos cognitivos es el entorno o la presión del entorno. Quieres o no el hecho de estar rodeado de personas que tiene  una opinión similar facilita y potencia la transmisión de la misma. Inclusión hacia el cambio de opinión de un tercero. En este sentido la opinión de «las mayorías» es claramente un ocasionador de sesgos cognitivos.

En este sentido David Funder y Joachim Krueger defendían que los sesgos cognitivos no son errores, sino atajos que usa el cerebro para tomar decisiones sin demasiada información.

#3. Tipos de sesgos cognitivos.

Existen muchos tipos de sesgos que normalmente encontramos clasificados en:

  1. Sesgos en la toma de decisiones y predisposiciones conductuales.
  2. Sesgos en la probabilidad y creencias.
  3. Prejuicios sociales.
  4. Falacias lógicas.

Muchos de estos sesgos son usados para conseguir que tomemos determinadas decisiones, como sucede con el proceso de compra en las campañas de marketing.

#4. Los 5+1 sesgos cognitivos más comunes.

Efecto Arrastre (o Bandwagon Effect): este sesgo cognitivo se basa en la fuerza de la mayoría. Si nos encontramos en un entorno de personas que desean, creen o hacen algo inconscientemente nos puede generar un empuje para desear, creer o hacer algo también nosotros. Es el peso de la popularidad. Curiosamente puede ser que en inicio ese interés sea más fundado pero se genera este efecto arrastre por el impacto global en un colectivo. Relacionado claramente con el pensamiento de grupo o el comportamiento gregario.

Heurística de la disponibilidad: sucede cuando hacemos una predicción o evaluación de algo en base la información que más impacto nos ha generado o a la más cercana en el tiempo. Es un sesgo que muchas veces afecta a un proceso clave de gestión de personas como es la evaluación del desempeño.

Efecto encuadre: este sesgo nos habla de la importancia del contexto. Los hecho que percibimos siempre pasan por un filtro mental que nos ayuda a simplificar el análisis de ese hecho. Por ejemplo, si nos dicen que el paro ha sido reducido casi un 5% en una reunión en la que acto seguido la gente aplaude y vitorea de manera natural el cerebro identifica que el dato es bueno, nuestra percepción se ve afectada por el entorno. Si por otro lado en otra reunión nos dijesen que el paro no ha llegado a reducirse ni un 4,6% y la gente abuchease, esto nos facilitaría el pensar en que la reducción fu insuficiente.

Sesgo de confirmación: este es muy interesante a la vez que peligroso. Tenemos la tendencia de resaltar aquella información que apoya nuestras ideas, pensamientos y creencias (¿porqué me es más fácil o tengo la tendencia a leer un periódico afín a mis ideales políticos?). Este es un atajo muy útil para ahorrar energía pero puede llevarnos a no analizar las situaciones de manera correcta.

Efecto halo: este conocido sesgo cognitivo actúa amplificando una buena o mala cualidad de alguien como generadora de otras buenas o malas cualidades de manera no justificada. Se da, por ejemplo, cuando alguien es bueno en algo se le asume ser bueno también en otras no necesariamente demostradas.

Efecto espectador: este fenómeno psicológico hace que haya una correlación directa entre las probabilidades de actuar o responder y el número de personas que haya. Es más fácil que actuemos en casos de emergencia si hay poca gente que en el caso contrario.

## Conclusiones.

Lo fundamental de los sesgos cognitivos es conocer cómo funciona nuestra mente.

Estos errores, atajos o trampas son muy útiles para que podamos procesar grandes cantidades de información y podamos tomar cientos de decisiones de manera constante, pero hay que sortearlos en los momentos relevantes de toma de decisiones.

Cuando evalúes o tomes decisiones sobre personas de tu equipo te recomiendo que hagas un esfuerzo específico en tenerlos en cuenta para controlarlos, te ayudará a ser mejor manager.


Y, ¿a ti qué te parece? ¿Conocías los sesgos cognitivos?

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Publicado en Dirigir Equipos, Selección y Evaluación

Guillermo Cornet Ver las entradas de Guillermo Cornet

Guillermo es un profesional de Recursos Humanos entusiasta, positivo y orientado a negocio con más de 15 años de experiencia tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Ha podido desarrollar su carrera profesional viviendo en otros países (Argelia y Costa de Marfil) colaborando estrechamente con culturas muy diferentes.

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